Los adictos son sujetos de derechos

Desde Fm sur 106.5 y con la conducción de Andrés Olivera, en esta ocasión tenemos la oportunidad de charlar con Fabian Tonda, presidente de La Federación de Organizaciones no Gubernamentales de la Argentina para la Prevención y el Tratamiento de Abuso de Drogas (FONGA), y Guillermo Botto, miembro de la comisión de FONGA y colaborador en el libro “La urdiembre. Tejedores de la vida”.

Ambos nos comentan desde una perspectiva de la restitución de derechos y el rol del estado en las adicciones, como influyó la Ley de Salud Mental en su organización y como se vieron luego de ella. También, cómo afectó la pandemia en las casas de acompañamiento terapéutico, las formas de tratamiento y diagnósticos y los dispositivos. Y, por otro lado, hablarán de los derechos que se vulneran en ámbitos de la educación, justicia y salud cuando un sujeto es adicto. Además, desarrollarán sobre los gastos que conlleva desarrollar un tratamiento y como los servicios de salud tratan a los adictos y sus adicciones. Por último, detallaran el rol de la familia en el tratamiento.

Desde su lugar, Fabian Tonda nos comparte que a partir de la implementación de la Ley de Salud Mental en el año 2013, que considera a las comunidades terapéuticas como monovalente de la salud mental, se empieza a tomar más participación socio-política y mostrar el trabajo que vienen haciendo desde las comunidades.

También, afirma que las Casas de Acompañamiento Terapéutico (CAT) desde momentos previos a la pandemia y durante esta, han bajado alarmantemente y considera que es una problemática a abordar. Guillermo Botto, por su parte, añade a la discusión que antes de debatir cómo debe ser abordada la problemática del consumo hay que hacer hincapié en el diagnóstico: “El diagnóstico es lo que te da la diferencia. Si puede ser abordado en red, si puede ser abordado comunitariamente, si necesita una internación breve o una más larga. Se tiene que evaluar desde la persona y no desde el consumo”.

Sobre la vulneración de los derechos, los entrevistados están de acuerdo que comienzan cuando el adicto es internado contra su voluntad, Tonda sugiere que para evitar esto hay que plantear la cuestión desde la empatía, “sentir que siente la otra persona”. Por otro lado, se vulneran derechos sociales como la tenencia de un documento o análisis de sangre, y que estos son, o deberían ser, repuestos cuando el adicto entra a un dispositivo cualquiera que sea. Además, una vez fuera del dispositivo, el sujeto tiene gastos de tratamiento muy elevados y que, normalmente, no tiene ingresos para solventarlos y es ahí donde deberían apuntar las políticas públicas, según Fabián Tonda.

Por su lado Botto detalló la vulneración que hay hacia la escolarización de los adictos, ya que por ejemplo en su caso le han quitado una sede de Fines en la gestión anterior. Y, en relación a la vulneración de derechos de los adictos cuando interviene la justicia, Tonda asegura que hay que proponer un programa terapéutico integral, donde se tengan en cuenta las necesidades y objetivos de la organización para con los sujetos.

Sobre los gastos que conlleva un tratamiento los entrevistados afirman que estos son muy elevados para las organizaciones, en el caso de Botto asegura que su organización cuenta con 18 camas y 12 profesionales trabajando, más los talleres y demás actividades que realizan, los gastos superan los $37.500. Por otro lado, Tonda detalla cómo los sistemas de salud prepagos intentan derivar a sujetos que no deberían ser internados en comunidades terapéuticas porque es una solución más barata que las clínicas de rehabilitación psiquiátrica, además, muchas veces intentan persuadir a las comunidades de aceptar nuevos sujetos sin tener condiciones óptimas para ello.

Por último, detallaron el rol de la familia en el tratamiento, en el cual sostienen que es de suma relevancia el acompañamiento de las mismas y cómo se regulan las visitas de estas a la persona adicta. Siguiendo esta línea, Fabián comenta que él cree en las estrategias de reducción de daño. Las cuales son políticas, programas o intervenciones cuyo propósito es minimizar las consecuencias adversas que las adicciones causan en la salud de los sujetos. “Estoy muy peleado con la resignación al daño”, comenta. El daño no es algo que no se pueda modificar, por el contrario, Fabián afirma que se lucha hasta cambiarlo hasta donde se pueda, y en el caso de no lograrlo, se hace lo mejor posible.

Recuerden que la entrevista la pueden ver completa y en cualquier dispositivo a través de nuestro canal de Youtube Nueva Cultura Despierta o ingresando en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=dZnz44uXOYw.

Gonzales, Molina y Tommasi.

Por NCDPrensa

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