La salud que el Estado debe cuidar, no es sólo la física

Estamos viviendo una situación única en la historia reciente, en la cual todos nos encontramos encerrados, aislados, con miedos e incertidumbre. Dentro de este contexto, todos vemos afectada, de alguna manera, nuestra salud mental: ansiedad, cambios en el estado de ánimo, depresión, insomnio, incertidumbre, miedos.

Esto, para quienes ya tienen un problema previo de salud mental o una adicción se ve exacerbado. Primero porque lo que nunca entró en cuarentena fue la circulación de sustancias (legales e ilegales) y quienes la venden las ilegales, fueron los primeros en conseguir permisos para transitar.

Segundo, el consumo de alcohol aumentó muchísimo. Esto se ve tanto en el incremento de la venta de las bebidas alcohólicas, como de las personas que solían creer que eran consumidores sociales y hoy se ven bebiendo alcohol varios días a la semana, si no es todos los días. Lo mismo sucede con las drogas legales, que son más requeridas por las personas para calmar la angustia que todo esto genera (también evidenciado por la falta constante de ciertos antidepresivos en farmacias).

Por otro lado tenemos a las personas que ya venían con un consumo problemático, que no están consiguiendo apoyo, ya que si bien, existe la línea de la SEDRONAR (141), por protocolos de COVID19 no están haciendo internaciones, lo que pone a esas familias en una situación mucho más complicada de la que están. Desamparadas.

Los tratamientos que no requieren internación pasaron a ser virtuales, y eso implica un aumento en las recaídas, ya que lo opuesto al consumo problemático es la conexión humana, el afecto y el amor.

Para ingresar a una Comunidad Terapéutica de internación, se necesita asegurarse que las personas no estén contagiadas de coronavirus. Si esto pudiera hacerlo el Estado, teniendo en cuenta que Argentina creó la primer prueba de Covid19 que da resultados en 2 hs, agilizará muchísimo este proceso y no tendríamos que sumar más muertes o enfermedades a las que ya está generando esta pandemia.

Respecto a otras adicciones, tenemos el problema de que las compras, la comida y el juego online están al alcance de la mano, literalmente, y facilita a quienes tienen esta problemática a seguir en ellas sin que nadie se entere.

Cuando hablamos de que la Constitución Argentina prioriza por sobre todo la vida de sus habitantes, esto refiere a la salud, pero no solo a la salud clínica (física) sino también a la salud mental. Sin una no puede existir la otra y a la mental no se le está dando la importancia que tiene.

Tampoco se están contabilizando la cantidad de suicidios, recaídas, inicios de consumo, problemáticas mentales que se ven exacerbadas, familias que están desesperadas porque además de no tener para comer, tienen mínimo una persona en su hogar con alguno o varios de estos problemas, todos derivados de estos temores e incertidumbre y falta de atención de quienes deben ocuparse.

Como mencioné antes, salud es definida como un estado de completo bienestar físico, mental y social. Y eso hace a la vida de las personas. Por ende, cuando se habla del deber de proteger la vida de las personas, en estos momentos, no se está hablando de salud en su totalidad. Solo se habla de la física. Y hasta ahí.

Lic. Lara Taraman

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