Comunidades

Lo que no conviene ver

“No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”. Jiddu Krishnamurti

Las adicciones son una enfermedad, es verdad. Son un flagelo que arruina generaciones también es verdad. Pero hay otra cara de todo esto. La de las Comunidades terapéuticas, o mejor llamadas Escuelas de Vida. En ellas trabajan personas que día a día se levantan con el objetivo de ayudar a quienes tienen un consumo problemático a armarse una vida digna, sana. Donde se aprende que tienen derechos que, quien no vive estas situaciones, da por sentado. Derecho a la vida y a la libertad, a descubrir sus sueños y pasiones e ir tras ellos.

Mientras tanto, en otro orden de cosas, existen funcionarios públicos que por lo que podemos ver en la ley de salud mental 26667, no tienen ni la mas mínima idea lo que legislaron. De tenerla, sería aún peor. Esta ley del 2010 está basada en conceptos e intereses que benefician a quién sabe quién. La ley desconoce la etiología multicausal de las adicciones, obstaculizando los tratamientos existentes hoy en día. Una ley que empuja a tirar a estos chicos en hospitales psiquiátricos (que pueden ser excelentes para lidiar con trastornos psiquiátricos pero no pueden tratar adicciones) o en hospitales públicos, que si bien algunos tienen espacios para recibir y acompañar personas con adicciones, están desbordados por escasez de personal calificado y falta de posibilidades de sostenimiento en el tiempo.

Las Comunidades Terapéuticas siguen adelante pese a todo. No dejan de lado a nadie. Reciben a todos los que llegan, a aquellos que viven estigmatizados por tener adicciones. No seamos necios. La gran mayoría son pibes sensibles, que solo quieren vivir libres y ser felices.

Entonces, un tratamiento para estos chicos se da gracias al esfuerzo de muchos, y no hablo de los que deben hacerlo. Hablo de personas, que no paran un minuto de ocuparse de ellos, de verlos desamparados y llevarlos, como pueden, a una comunidad terapéutica para rescatarlos de la desidia y el dolor. Chicos que una vez que empiezan a estar limpios viven agradecidos de los detalles que para cualquier otra persona son insignificantes.

Personas que eligieron mal pero ahora quieren elegir bien. Porque todos cometemos errores, unos nos hacen más daño que otros. Ellos se equivocaron, pero no conocían otras opciones. Ahora las conocen, las quieren, se desesperan por aprovecharlas porque están bien, recuperándose y viviendo día a día con el alma y sentimientos a flor de piel. Todos esos sentimientos que taparon con drogas quizás desde muy chicos, y que hoy ni reconocen; sentimientos que aprenden a nombrar porque nunca los sintieron. Y ahí está la gente que se los enseña.

Y así van luchando día a día, como guerreros de la vida, por empezar de nuevo. Salir a la vida limpios, pero sabiendo, y temiendo, que el mundo al que salen es un lugar hostil, con gente que está más enferma que ellos, porque miran su propio ombligo y no ven alrededor.

Salen a un mundo al que le conviene que ellos sigan haciendo lo que hacían así pueden seguir sin verlos. Pero ellos están, y son mucho más fuertes y sanos que todos los que prefieren ver al costado. Se transformaron en seres empáticos, solidarios, sensibles… seres humanos.

Lic. Lara Taraman

One thought on “Lo que no conviene ver

  1. Me emoviono .al leer estas palanras
    Soy madre de Ismael .mi lucha por ayudar a mi hijo .me hiso encontrar una pasion en mi
    Ayudar .estoy haciendo terapia con especialistas en adicciones .setec se yama .soy de San juan .

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