Cuando el consumo duele en silencio: la necesidad de respuestas que lleguen al territorio

En tiempos donde los consumos problemáticos atraviesan cada vez más hogares, barrios y comunidades, la pregunta ya no es si el problema existe, sino cómo responder a una realidad que golpea con fuerza a quienes muchas veces quedan invisibilizados por el sistema.

Con esa preocupación como punto de partida, el Departamento de Consumos Problemáticos de la Municipalidad de Berisso llevó adelante una jornada de visibilización destinada a mostrar el trabajo que realiza diariamente y a abrir el debate sobre una problemática que crece y se vuelve cada vez más compleja.

La actividad, declarada de Interés Legislativo, permitió dar a conocer los recursos, estrategias y dispositivos con los que cuenta el área para acompañar a personas que atraviesan situaciones de consumo problemático. Pero también puso sobre la mesa una discusión más profunda: la necesidad de construir respuestas integrales, humanas y cercanas a los territorios.

Desde el equipo municipal sostienen que los consumos problemáticos requieren mucho más que una intervención puntual. Requieren presencia del Estado, articulación institucional y una mirada que contemple la realidad de cada persona y de cada comunidad.

Detrás de cada estadística existe una historia. Existe una madre que no sabe cómo ayudar a su hijo, un joven que busca una salida, una familia que intenta sostenerse en medio del dolor y trabajadores de la salud que enfrentan diariamente situaciones atravesadas por la vulnerabilidad y el sufrimiento social.

Durante la jornada se compartió la historia de creación del Departamento, sus objetivos, la conformación de los equipos de trabajo y las sedes descentralizadas que permiten acercar la atención a distintos sectores de la ciudad. Asimismo, se presentaron los diversos dispositivos implementados para brindar acompañamiento y contención a quienes solicitan ayuda.

La atención integral de las personas con consumos problemáticos continúa siendo uno de los grandes desafíos del sistema de salud. La creciente demanda, la necesidad de profesionales especializados y las dificultades de acceso a determinados tratamientos son parte de una realidad que se repite en numerosos municipios de la provincia y del país.

Sin embargo, quienes trabajan en el territorio coinciden en que las respuestas más efectivas son aquellas que logran construirse cerca de las personas, escuchando sus necesidades concretas y fortaleciendo las redes comunitarias.

La problemática excede el ámbito sanitario. Hablar de consumos problemáticos implica hablar de exclusión, de desigualdad, de salud mental, de vínculos familiares, de oportunidades y de proyectos de vida. Implica comprender que ninguna estrategia será suficiente si no existe una comunidad comprometida con el cuidado colectivo.

La jornada realizada en Berisso dejó una certeza: frente a una realidad cada vez más compleja, resulta indispensable fortalecer las políticas públicas, ampliar los espacios de atención y garantizar que cada persona pueda acceder a una respuesta digna, humana y oportuna.

Porque detrás de cada pedido de ayuda hay una historia. Y detrás de cada historia existe una oportunidad para reconstruir caminos, recuperar derechos y volver a creer que otra realidad es posible.