Prevención y comunidad: una jornada de sensibilización recorrió Alto de San Lorenzo

 

Abanderados y la Iglesia La Cueva de Adulam fueron los espacios elegidos para desarrollar una jornada de sensibilización sobre consumos problemáticos en Alto de San Lorenzo. Las actividades, realizadas a las 18 y a las 20 horas respectivamente, estuvieron a cargo de Andrés Olivera y Soledad Centurión y reunieron a referentes, vecinos y miembros de ambas instituciones para compartir herramientas de prevención, escucha y acompañamiento.

 

Primera parada: Abanderados

La jornada comenzó a las 18 horas en la sede de la agrupación Abanderados, ubicada en 15 y 80, donde se llevó adelante un taller junto a sus principales referentes.

El encuentro, articulado con Luis Villarruel, permitió conversar sobre las situaciones que atraviesan cotidianamente los barrios y sobre el lugar que pueden ocupar las organizaciones sociales frente a problemáticas como los consumos.

A través de distintas dinámicas se trabajó sobre la importancia de reconocer señales de alerta, saber escuchar y conocer las posibilidades de orientación y asistencia disponibles para quienes atraviesan estas situaciones.

Abanderados forma parte de las organizaciones que tienen presencia en la vida comunitaria de Alto de San Lorenzo, una localidad de La Plata atravesada por diferentes realidades sociales y habitacionales. En varios de sus sectores, las condiciones de infraestructura y acceso a servicios plantean desafíos que requieren respuestas que excedan lo individual.

En ese escenario, el fortalecimiento de los referentes barriales resulta fundamental para construir respuestas cercanas y humanas.

La Cueva de Adulam: la segunda experiencia de la jornada

A las 20 horas, la actividad continuó en la Iglesia La Cueva de Adulam, ubicada en 22 entre 90 y 90 bis, bajo la conducción de los pastores Adrián Zamudio y Alejandra.

La iglesia se encuentra en un sector de Alto de San Lorenzo donde las condiciones sociales y habitacionales son especialmente complejas. Allí, los espacios religiosos y comunitarios cumplen muchas veces una función que va más allá de lo espiritual: son lugares de encuentro, escucha y referencia para quienes viven en el barrio.

En ese contexto se desarrolló una charla abierta y un taller de sensibilización que permitió intercambiar experiencias y acercar herramientas para abordar los consumos problemáticos.

La participación de vecinos y referentes fue uno de los aspectos destacados del encuentro. Las preguntas, experiencias y aportes surgidos durante la actividad permitieron poner en común situaciones concretas y pensar posibles formas de intervención desde la cercanía.

Una jornada, dos espacios y una misma preocupación

La recorrida por Abanderados y La Cueva de Adulam permitió encontrarse con organizaciones que tienen un contacto cotidiano con la comunidad y que pueden convertirse en actores importantes en las estrategias de prevención.

Para Andrés Olivera y Soledad Centurión, estos encuentros representan también una oportunidad para conocer de primera mano las necesidades de cada lugar y construir futuras acciones junto a quienes conocen la realidad del barrio.

La jornada dejó además abierta la posibilidad de continuar trabajando con ambas instituciones y seguir ampliando los vínculos con organizaciones de Alto de San Lorenzo.

La propuesta se inscribe en la tarea de Nueva Cultura Despierta, que busca llevar herramientas de prevención y sensibilización a distintos espacios comunitarios.

Información, prevención y toma de conciencia.

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