- JEKYLL Y MR. HIDE (II)
Oscar, a quien conocí hace unos años, pareciera tener dos vidas me comentan con asombro sus familiares. Trabajaba , era padre, pero distintas situaciones traumáticas de su vida lo llevan al consumo . La unión de traumas en la historia vital y especialmente con figuras significativas en donde el abandono es clave lo sumen en el consumo .
Ahí aparece el Otro Oscar con conductas antisociales que lo llevan a rozar el limite de la Ley y ahí el consumo se une a venta de sustancias , ligazón con grupos marginales, robos, etc..
Trato de contener a los familiares y les explico que las conductas antisociales de Oscar , en principio , no dependen de una estructura psicopática antisocial, sino que tiene que ver con el consumo de cocaína que en muchos pacientes altera el funcionamiento de áreas del cerebro como el lóbulo frontal que son hoy denominadas zonas ligadas al comportamiento moral.
La corteza prefrontal tiene que ver con distintas funciones:
- con el juicio moral(evaluar las consecuencias de nuestras acciones),
- control de los impulsos (no hay freno a los deseos inmediatos),
- responsabilidad (anticipar consecuencias y ajustar las conductas a normas y compromisos),
- empatía (desaparece el otro como horizonte de nuestras existencias),
- la autonomía que queda finalmente vulnerada ya que nuestra conducta se transformas en un automatismo imparable e ingobernable.
Una de las características interesantes es que Oscar sabe que consumir le hace daño, pero dadas las alteraciones cerebrales no puede parar de hacerlo. Promete no consumir más, pero vuelve a hacerlo ya que ha perdido todo control y gobierno de sí mismo. Meses y meses consumiendo en un departamento solo consumiendo.
- JEKYLL Y MR. HIDE
Históricamente hubo un caso clínico que revoluciono el estudio del cerebro y su relación con las conductas cotidianas y sociales que fue el de Phineas Gage en 1848 que como trabajador ferroviario sufrió un accidente en el que una barra de hierro atravesó parte de su región frontal. Sobrevivió, pero su conducta social , moral y su capacidad de planificación ya no fue la misma. Se comenzó a valorizar científicamente el papel del lóbulo fontal y las conductas humanas.
En la literatura la obra “Dr. Jekyll y Mr. Hyde “ permite construir una interesante analogía clínica brillantemente escrita por Robert Louis Stevenson en 1886 .
Dr. Jekyll representa un compromiso conductual de acuerdo con ciertas normas y valores mientras que Hide es el descontrol de impulsos . Dos personas en una ejemplo típico de la disociación de conductas que hoy el consumo de drogas lo hiperestimula. Es una misma persona con las capacidades de autorregulación comprometidas.
Stevenson nos narra como mediante una sustancia química Mr. Hyde se transforma y aparece lo destructivo sin las mínimas inhibiciones morales y progresivamente se va transformando en un esclavo . En el convivían la escisión del yo, la compulsión adictiva y la colusión suicida de su identidad.
Después supimos que la temprana muerte de Stevenson tuvo que ver con sus consumos problemáticos de distintas sustancias y de alcohol. La narración , quizás, era una referencia a su propia vida.
Pero esta escisión del Yo no depende solo del consumo y las alteraciones cerebrales que genera ya que hay también vulnerabilidades preexistentes que sostienen también todas las alteraciones psicopatológicas.
Oscar había vivido la pérdida de la función paterna por abandonos primarios en las primeras etapas de la vida y fue esta una de las primeras vulnerabilidades criticas en su vida . Vagabundeaba buscando un padre y cuando lo volvió a encontrar en la adolescencia una crisis violenta culmino en la separación final. Luego el como padre no pudo desarrollar esa función. Al lado de esto aparece el
consumo que se va transformando en voraz progresivamente .
Hoy cuando un joven o púber empieza a consumir a los 13/ 14 años, como Oscar, va consumando una vulnerabilidad psicológica y cerebral ya que comienza lo que se denomina el “secuestro motivacional” en donde áreas de la personalidad y la conducta comienzan a quedar comprometidas .
La adolescencia implica evolutivamente una consolidación de la Identidad a través de experiencias de aprendizaje, formación profesional , autonomía y construcción de vínculos, pero el consumo genera un empobrecimiento y una detención del desarrollo emocional .Eso le paso a Oscar.
LAS TRAGEDIAS HUMANAS
Quizás debamos recurrir a los clásicos para entender las tragedias actuales. Aristóteles en “La Poética” (siglo IV ac.) no conocía las drogas, pero si conocía los dramas del ser humano y el reflexionaba en esa obra que el espacio de la tragedia era la propia vida familiar ya que nos enseñaba que los acontecimientos dolorosos ocurren entre personas unidas por vínculos afectivos y familiares ( padres e hijos, hermanos o esposos). Donde debería existir reconocimiento hubo desconocimiento como en Oscar.
Aristóteles incluye un concepto muy importante como lo es la anagnórisis que es reconocer la verdad de la propia vida y reconocer en la obra del filosofo griego implica una transformación radical de los acontecimientos.
En una rehabilitación el reconocimiento es fundamental y especialmente el concepto de que el consumo implica culminar en una enfermedad en donde la perdida de vínculos, salud, regulación emocional , libertad nos llevan a un precipicio y a un vacío vital. Aristóteles describe las peripecias de la vida en donde progresivamente se va llegando a la esclavitud .
La tragedia griega presenta destinos ineluctables y desenlaces irreversibles. En cambio, la rehabilitación de las adicciones ofrece la posibilidad de transformar una historia trágica: la persona no está condenada a repetir su pasado. Puede reconocer su historia, elaborar las pérdidas, recuperar vínculos y construir proyectos.
Hoy quizás la mayor tragedia que viven nuestros pacientes no es solo el consumo compulsivo de sustancias que lo precipitan al deterioro y a la muerte sino el no sentirse parte de una comunidad de afectos, una familia contenedora ya que fue expulsiva y/o inexistente y no tener la vivencia de ser protagonista de un futuro.
FUNCION DE LAS COMUNIDADES TERAPEUTICAS
Nuestra tarea en la comunidad terapéutica es ayudar a reconstruir una vida que en muchos casos tuvo heridas traumáticas con el “pus”(metáfora desde lo psicológico de la inflamación orgánica por la presencia de bacterias) resultante que fue la vulnerabilidad persistente que en el lenguaje psicológico se llaman apegos, sostenes, presencias, holding que genera fortalezas , orientaciones. Todo esto quizás falto o estuvo ausente en muchas etapas de la biografía de nuestro paciente. Dr. JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR GENERAL GRADIVA
Rehabilitación en adicciones
